Una de entrenadores

Hace unos días estuve viendo el torneo que el Orotava organiza en diferentes categorías. Comentando con algunos amigos y conocidos coincidimos en que es una auténtica pena que no se le preste la debida y necesaria atención a la cantera.

Seguro que todos los lectores se ponen a pensar un par de minutos y no tienen dedos en la mano para enumerar los padres, primos, amigos o conocidos que entrenan a equipos. Gente que, a veces, hasta desinteresadamente realizan una ingrata labor que otros no quieren hacer y es la única solución al problema. Pero es solo poner parches, los buenos entrenadores no son los que entrenan al Barca o al Madrid o cualquier grande. Ahí entreno yo también con mi preparador físico, entrenador de porteros, segundo, tercero y cuarto entrenador.

A que usted querido lector también se atreve a intentarlo. A Messi a Cristiano o a Oblak poco hay que enseñarles a estas alturas, ¿no creen ustedes? Que ves un banquillo de Primera y hay más gente de staff técnico que jugadores. Así, como he dicho, entreno yo.

Lo “chungo” es colocar a un niño de 7 años, explicarle que esto de darle patadas a un balón no es solo darle para delante, consolarlo cuando falla, reírte cuando lo necesitan y mostrarte serio (que no enfadado) cuando llega el momento. Eso es lo difícil, eso es lo importante y para eso no estamos al día, no estamos preparados, no estamos haciéndolo bien.

entren

Nos quejamos de no sacar jugadores. ¿Pero como van salir si no los enseñamos? Llevamos a nuestros hijos al colegio para que maestros, educadores y formadores los enseñen. Pero a la vez los apuntamos al fútbol para que nos los entretengan un rato. Nos da igual que el entrenador sea el padre de aquel porque no había entrenador o el hermano del otro porque es amigo del coordinador o de quien sea. Eso nos da igual. Así nos va.

Deberíamos, igual que nos quejamos de un mal profesor, quejarnos de esto. ¿Cuándo va a aprender a controlar un balón un niño? ¿con 16 años…? Si no ponemos en la base de la pirámide buenos entrenadores, formados y preparados esto nunca funcionará como debiera.

Pero claro ahora viene la otra variante de la ecuación. Los entrenadores el primer año sí; el segundo quizás, pero el tercero ya te dicen: “No, yo como poco un Infantil”. Y así hacia arriba.

Los buenos formadores no quieren formar. Solo quieren llegar arriba y al menos para mí es mejor entrenador el que ata las botas de un Prebenjamín, que consuela a su portero porque no llega con el saque a salir de su área y le guiña un ojo diciéndole vamos campeón a la próxima lo consigues.

Ese entrenador, amigo lector, para mi al menos, es el BUEN ENTRENADOR. Mucho mas entrenador y mejor que ese que solo alardea diciendo tonterías y soñando que lo que nunca será. Lamentablemente esta es nuestra realidad.

No hay entrenadores que quieran perder su precioso tiempo en formar niños. Sólo se miran su barriga y los clubes se ven abocados a esos sufridos padres, amigos o conocidos que, pese a su escasa preparación, ponen todo lo que pueden y tienen para sacar esto para arriba. Una pena pero como suelo decir… ASÍ NOS VA…

Francisco Martínez – Marcha deportiva

0
  Artículos relacionados

Añadir un comentario